La verdad antes de llegar a China tenía una percepción del país llena de estereotipos y una idea totalmente errónea a lo que es. Desde que elegí mi intercambio, no se porque pero decidí que no quería buscar nada por internet para llegar y sorprenderme así que con todo lo que llegue fueron ideas mías y de la gente a la que le contaba que me venía a estudiar a Shanghai.
Muchas personas me decían que era un país muy difícil por estar tan lejos de México, todo iba a ser un reto desde la escuela hasta la comida; y la verdad es que si.
Con todo lo que pensaba de que había mucha contaminación, que la escuela iba a estar muy pesada, que a veces los chinos podían llegar a ser muy sucios, que la comida iba a estar súper difícil, que los olores en las calles eran raros, y entre otras cosas puedo decir, a casi más de la mitad del intercambio, que si es cierto todo.

China es un país sumamente complicado de vivir si eres una persona de mente cerrada y miedosa al probar nuevas cosas. Luego luego de que llegamos tuve que cambiar algunas cosas mías para poder acoplarme lo más pronto posible a su cultura, sin dejar por un lado que en efecto, China es algo opuesto a mi país.
