Viviendo en este país he aprendido a valorar más de lo que esperaba los alimentos que consumía en mi ciudad natal. Lo fácil que es para mi ser vegana en México a comparación de estar aquí en China, es muy grande la diferencia y a veces llega a estresarme no poder encontrar productos tan fácilmente en cualquier lugar que se adapten a mi alimentación. Siento que es todo cuestión de acostumbrarse, pero con el poco tiempo que estaremos aquí y con lo restringida que es mi dieta si llega a ser difícil en algunos momentos. Ha habido veces en las que por las prisas no me alcanza comer en residencias y por más de que he buscado opciones nada más no encuentro. Esto ha causado mucha fatiga en mi cuerpo puesto que el cambio que he tenido ha sido bastante drástico para mi.

De verdad que la comida de México no va a llegar a compararse con la de cualquier otro país nunca. Los platillos auténticos que tenemos están llenos de colores y sabores inigualables que resultan imposibles de probarse en el otro extremo del mundo. Al escribir esto no le estoy quitando crédito a la comida china porque creo que es una cocina muy variada y también importante para el mundo, pero por mi dieta se me imposibilita comer la mayoría de los platillos por lo que ha sido un enorme reto que tengo que afrontar día a día.
Nunca había tenido la oportunidad de salir tan lejos de mi país y aunque tengas sus diferencias y complicaciones, al final de todo siempre estoy aprendiendo nuevas formas de adaptarme.
